Versos sin contexto,
un poco de cada historia,
sensación de gloria,
de la que renuncio ahora.
—
Poesía, oasis distractor,
metáforas sin conquistar, aún.
Camino confuso,
pasos hacia el error.
—
Anhelé tocar el piano,
no pude;
por eso escribo,
y aunque,
no creo música,
perpetúo historias.
—-
Contacto ligero
eriza la piel;
mi latido viajero,
tus ojos color miel;
el encanto menguante
saluda el amanecer.
—-
Con el tiempo… algo pasó.
Me alegra que seas feliz,
y aunque ya no te quiero para mí,
aún te quiero.
—-
Eres mi casita frente al mar,
eres libertad,
mi desconexión de la ciudad,
aquel placebo que me cuesta soltar.
—-
Como obra de arte,
observada al detalle.
Mi historia interpretada
desde su mirada.
Él escucha mis palabras
no cuestiona nada,
tal vez no las comprende.
—
Un árbol costeño, una gaviota de mar,
un atardecer púrpura, un algarrobo que ama viajar.
Un poema, un avión de papel que vuela
versos con rima, a veces sin ella.
Un árbol que busca alcanzar una estrella,
una historia que quiere inspirarse en ceja de selva…